Hay algo raro pasando con la memoria y esta vez no viene de una previsión de Wall Street.
Micron está rechazando cerca de la mitad de los pedidos que recibe de sus clientes de centros de datos.
La demanda está ahí, el dinero también.
Lo que falta son chips.
Mientras tanto, Walmart batió ganancias y mejoró su previsión de ventas, pero perdió $80.000 millones en un día.
Hoy vamos a ver qué hay realmente detrás de ambas noticias.
1. Walmart ganó más y aun así perdió $80.000 millones
Hay resultados que parecen buenos hasta que miras lo que realmente estaba esperando el mercado.
Walmart superó las previsiones de ganancias, batió ingresos y hasta mejoró su guidance de ventas para el año.
Y aun así, sus acciones se desplomaron un 9% en un solo día, borrando más de $80.000 millones de capitalización.
¿Por qué?
Porque esta vez el problema no estaba en cuánto vende Walmart, sino en cómo está comprando el consumidor.
Las ventas comparables en EE.UU. crecieron apenas 2,6%, muy por debajo del 3,5% que esperaba Wall Street y al ritmo más lento desde 2020.
En Sam’s Club la señal fue todavía más clara: las visitas aumentaron 7%, pero el gasto por cliente cayó 2,5%.
Es decir, la gente sigue entrando. Simplemente está mirando mucho más lo que mete en el carrito.
Y, como es de esperarse, Walmart reaccionó de inmediato.
La compañía redujo precios en unos 11.000 productos para intentar mantener el atractivo de sus tiendas, mientras lidia además con más de $2.000 millones en costes adicionales asociados al combustible.
El mercado, sin embargo, se fijó en otro detalle: y es que aunque Walmart elevó su previsión de ventas, mantuvo un guidance de EPS de $2,80-$2,87, por debajo de los $2,90 que esperaba Wall Street.
Ahí estuvo el golpe.
Porque si incluso Walmart (uno de los grandes ganadores cuando el consumidor busca precios bajos) empieza a notar que sus clientes gastan menos por visita…
La pregunta es qué nos está diciendo sobre el bolsillo del consumidor estadounidense.
2. La escasez de memoria ya no parece un problema puntual:
Hay un dato de Micron que vale más que cualquier previsión de Wall Street:
Sus clientes están pidiendo un 50% más de memoria de la que la compañía puede comprometerse a entregar.
Sanjay Mehrotra, CEO de Micron, lo confirmó esta semana y añadió algo todavía más interesante: la compañía no sabe cuándo la oferta conseguirá alcanzar a la demanda.
Y esta vez hay algo más que expectativas sobre la IA detrás.
Micron tiene 16 acuerdos estratégicos a cinco años, con clientes que han comprometido unos $22.000 millones, de los cuales cerca de $18.000 millones ya están en efectivo.
Esto no parece el comportamiento de empresas que esperan que la fiebre por los centros de datos dure solo un par de trimestres.
El motivo es sencillo: los nuevos sistemas de IA necesitan mucha más memoria y, sobre todo, memoria más rápida.
HBM, DRAM de servidor y otros componentes se están convirtiendo en una parte cada vez más importante de la infraestructura que sostiene los modelos.
Y Micron no está sola. Samsung y SK Hynix también están señalando restricciones de suministro.
El problema es que construir nueva capacidad no ocurre de un día para otro. Una fábrica puede tardar 18-24 meses en pasar de la inversión inicial a producir a escala.
Porque si Micron tiene razón y 2027 será incluso más ajustado que 2026, estamos ante algo bastante distinto al típico ciclo de semiconductores.
Pero si la oferta termina poniéndose al día antes de lo previsto, los márgenes y la valoración podrían cambiar muy rápido.
Y ahí está la verdadera apuesta que está haciendo hoy el mercado con Micron.
Si quieres entender qué hay detrás de esta escasez y qué está descontando realmente el mercado, te lo contamos en el portal.
Nos vemos en los mercados,
TheBenchMark




