Wall Street pone a prueba a AMD y Tesla
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Dos gigantes tecnológicos, dos reportes y una misma pregunta:
“¿Qué está descontando realmente el mercado?”
Mientras AMD intenta justificar una valoración exigente, Tesla vuelve a poner a prueba la paciencia de sus accionistas.
Comencemos con las dos noticias más relevantes.
1. AMD se enfrenta a la prueba más difícil: cumplir unas expectativas casi imposibles
Durante los últimos meses, AMD se ha convertido en una de las grandes protagonistas de la carrera por la inteligencia artificial.
Su acción acumula un fuerte rally y el mercado ya descuenta un crecimiento extraordinario.
Ahora llega el momento de demostrar que ese optimismo está justificado.
Tras el cierre de Wall Street, la compañía presentará sus resultados trimestrales. Los analistas esperan ingresos cercanos a los 11.300 millones de dólares, un 47% más que hace un año, junto con un fuerte crecimiento en beneficios.
Sobre el papel parecen cifras espectaculares.
El problema es que probablemente ya estén incorporadas en el precio.
De hecho, eso fue exactamente lo que ocurrió el trimestre pasado. AMD superó las previsiones, pero la acción terminó cayendo porque los inversores esperaban todavía más.
Hoy AMD se negocia a casi 60 veces los beneficios esperados, muy por encima de la media del sector.
Gran parte de esa historia pasa por el negocio de centros de datos, que ya representa más de la mitad de sus ingresos y donde compañías como Microsoft, Google, Meta o Amazon siguen invirtiendo miles de millones para ampliar su capacidad de IA.
Pero también existe un riesgo que pocos están comentando.
AMD depende de TSMC para fabricar sus chips más avanzados y la capacidad de producción disponible sigue siendo limitada.
Por eso, la verdadera pregunta será si Lisa Su consigue convencer a los inversores de que el crecimiento todavía tiene recorrido, o si la acción ya había corrido demasiado por delante del negocio.
2. Tesla vende más que nunca, pero cada coche deja menos dinero
Los resultados de Tesla dejaron una sensación bastante extraña.
Por un lado, la compañía volvió a sorprender con unos ingresos superiores a lo esperado y entregó más de 480.000 vehículos, muy por encima de lo que estimaba Wall Street.
Pero, aun así, el mercado castigó la acción.
¿La razón?
Pues, que cada vez le cuesta más ganar dinero.
El beneficio por acción quedó un 35% por debajo de lo esperado y el margen operativo cayó hasta apenas el 1,4%, uno de los niveles más bajos de los últimos años.
En otras palabras: Tesla está vendiendo más, pero le está costando mucho más hacerlo.
Buena parte de esa presión viene del enorme gasto que la compañía está realizando para desarrollar sus próximos negocios.
Solo este trimestre disparó su inversión en infraestructura, inteligencia artificial y nuevos proyectos como los robotaxis y el robot humanoide Optimus, llevando el gasto de capital a niveles récord.
Y eso ya empieza a reflejarse en las cuentas.
Por primera vez en varios trimestres, Tesla gastó más efectivo del que generó, una señal que el mercado sigue muy de cerca.
Durante la presentación de resultados, Elon Musk volvió a centrar el discurso en el futuro.
Habló de la expansión de la red de robotaxis, del avance del sistema de conducción autónoma y del desarrollo de Optimus, que todavía no tiene una fecha clara para generar ingresos.
Ese es precisamente el dilema que enfrenta hoy la compañía.
Los inversores siguen creyendo en la visión de Musk, pero cada trimestre que pasa aumenta la presión para demostrar que esas apuestas empezarán a traducirse en beneficios reales.
Los resultados ya están sobre la mesa. Ahora toca ver si el mercado compra la historia o empieza a exigir más.
En el portal tienes el análisis completo y los puntos que realmente seguimos de cerca.
Nos vemos en los mercados,
TheBenchMark.



