Wall Street cambia sus apuestas
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Hay semanas en las que el mercado te lo pone demasiado fácil, hasta que de pronto solo miras el dato que falta.
Wall Street sigue empujando al S&P 500 hacia los 8.000 puntos, mientras el mercado laboral acaba de soltar una señal bastante preocupante: EE.UU. perdió empleos en julio y las cifras anteriores eran mucho peores de lo que parecía.
Y ahora viene lo interesante: el miércoles llega el CPI.
Ese dato puede decidir si la Fed vuelve a hablar de subidas… O si septiembre queda definitivamente fuera de la mesa.
1. Wall Street sigue subiendo la apuesta
JPMorgan elevó su objetivo para el S&P 500 a 8.000 puntos para finales de 2026, uniéndose a otras seis casas de bolsa que ya manejan ese nivel.
Desde los 7.757 puntos del viernes, el recorrido sería de apenas un 3,1%.
La confianza viene de los resultados: con el 87% del índice ya reportado, el 85,1% de las empresas superó las expectativas en Q2, el mejor registro de sorpresas positivas desde 2021.
JPMorgan también elevó su previsión de EPS del S&P a $365 para 2026.
Pero hay un dato que merece más atención.
Los grandes operadores de tecnología están gastando a una velocidad enorme para construir la infraestructura de IA.
Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle prevén entre $660.000 y $690.000 millones de capex este año, con cerca del 75% destinado a IA.
El problema es que ese gasto todavía no se refleja al mismo ritmo en caja: los cinco acumulan unos $599.000 millones de ingresos netos, pero apenas $169.000 millones de flujo de caja libre. Una diferencia de $430.000 millones.
La tesis de JPMorgan es que esto será temporal.
Pero con el S&P acercándose a 8.000, cada vez queda menos margen para que la promesa de la IA no termine convirtiéndose en números reales.
2. El empleo se enfría y septiembre deja de ser una apuesta segura
El mercado laboral estadounidense acaba de cambiar de rumbo.
En julio se perdieron 23.000 empleos, cuando Wall Street esperaba una creación de 83.000. Pero quizá lo más preocupante no fue el dato en sí, sino las revisiones: mayo y junio fueron recortados en conjunto en 103.000 puestos.
Y eso ya tuvo una consecuencia clara: las apuestas por una subida de tasas en septiembre se desplomaron del 67% al 44% en apenas una semana.
La participación laboral cayó al 61,4%, mínimo de más de cinco años, mientras el crecimiento salarial se moderó al 3,2% anual, su ritmo más bajo en cinco años.
Ahora toda la atención está puesta en el CPI de este miércoles.
Si la inflación vuelve a dar señales de enfriamiento, la Fed tendrá cada vez más difícil justificar una subida con el mercado laboral mostrando estas grietas.
El problema es que un CPI caliente podría cambiar la historia otra vez.
Por eso, esta semana puede ser clave para el dólar, los bonos y las expectativas de tasas. El DXY ronda 99,6, mientras el euro y la libra siguen cerca de máximos recientes.
El mercado ya cambió de opinión sobre septiembre. Y todo por un dato de empleo que llegó bastante peor de lo esperado.
Ahora queda una última pieza: el CPI.
Si también sorprende, el dólar y las expectativas sobre la Fed podrían moverse bastante.
Te contamos qué puede pasar y qué está mirando el mercado en el portal.
Nos vemos en los mercados,
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