¿Se acaba la fiesta de la IA?
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Elon Musk avisa de que no hay suficiente memoria para la IA y Micron lo tiene todo vendido hasta 2026, pero su cotización se deja un 22% por puro miedo al fin de ciclo.
En paralelo, el mercado asume que la Fed tendrá que aflojar la mano tras el enfriamiento del consumo (algo que mediremos esta semana con los grandes del retail), aunque el petróleo rozando los $90 vuelve a poner en jaque la inflación.
Hoy, las dos noticias más importantes de la semana.
1. Micron tiene el problema que todos quieren tener:
Elon Musk acaba de decir que la memoria es, ahora mismo, uno de los principales cuellos de botella para la expansión de la IA.
Y ojo, no habló de una escasez puntual: según el CEO de SpaceX, la demanda de memoria está creciendo alrededor de un 200% anual, mientras la oferta aumenta cerca de un 20%.
En teoría, eso debería ser música para los fabricantes de memoria.
Pero el mercado está haciendo otra cosa.
Micron ha caído un 22,6% desde su máximo de junio, hasta los $971,66 del viernes.
Pero lo interesante es que la caída no parece estar cuestionando que exista demanda. Lo que Wall Street está intentando decidir es cuánto tiempo puede durar este ciclo sin que la oferta termine alcanzando a la demanda.
Es, en pocas palabras, el único fabricante estadounidense de memoria HBM y ya tiene comprometida toda su capacidad de HBM para 2026.
Si la demanda de infraestructura de IA continúa creciendo al ritmo actual, la compañía tiene bastante visibilidad sobre sus ingresos.
El problema es que eso ya está parcialmente descontado en el precio.
Por eso las opiniones empiezan a separarse. Citigroup recortó su precio objetivo de $1.400 a $1.150, mientras Mizuho mantiene los $1.375 y apuesta por una oferta de memoria muy ajustada hasta 2027.
Porque si la escasez dura varios años, Micron podría seguir disfrutando de precios y márgenes extraordinarios.
Pero si la inversión en capacidad se acelera demasiado o la demanda de IA pierde ritmo, el mercado podría empezar a descontar el siguiente ciclo bajista mucho antes de que llegue.
2. El mercado le quita presión a la Fed:
Hace apenas unas semanas, una subida de tipos en septiembre parecía bastante probable. Ahora, el mercado empieza a verlo de otra manera.
La probabilidad de una subida pasó del 82% a finales de julio al 29%.
El motivo no es complicado: varios datos están apuntando en la misma dirección. El empleo se enfrió y las ventas minoristas de julio cayeron 0,6%, cuando se esperaba crecimiento.
Ahora bien, la pregunta ya no es tanto si la Fed necesita seguir apretando, sino hasta qué punto puede hacerlo sin golpear más al consumidor.
Y esta semana tenemos una prueba bastante clara.
Home Depot, Target, Lowe’s y Walmart presentan resultados y sus cifras pueden decirnos si ese retroceso de las ventas fue algo puntual o si los consumidores realmente están empezando a cerrar la cartera.
Pero hay algo que lo puede complicar todo: el petróleo.
Las tensiones en torno al Estrecho de Hormuz han vuelto a empujar al Brent hacia los $90, dejando abierta la posibilidad de que un nuevo repunte energético vuelva a meter presión sobre la inflación.
Así que el mercado está atrapado entre dos señales: un consumidor que pierde fuerza y una energía que puede volver a encarecerlo todo.
Esta semana puede ayudar a decidir cuál de las dos termina pesando más.
Bien, los resultados de los grandes retailers pueden darnos una pista bastante clara de hacia dónde va todo. Así que hay que estar atentos.
Cada día te contamos qué eventos y noticias conviene vigilar en el portal.
Nos vemos en los mercados,
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