Hay días en los que entras al mercado con la sensación de haber “hecho los deberes”.
Has visto gráficos, leído análisis, escuchado opiniones, revisado Twitter, Telegram, Discord, YouTube.
Y aun así, cuando llega el momento de decidir, dudas más de lo normal.
Saltas de una idea a otra. Cambias el plan en caliente. Sigues algo que acabas de ver.
No es falta d…
