Hay un momento en las sesiones largas de trading que casi nadie detecta: sigues frente al gráfico, aparentemente concentrado… pero tu mente ya no está donde crees.
Las velas se mueven. Tus ojos las siguen.
Pero tu capacidad de análisis ya se ha desviado unos milímetros sin que tú lo hayas percibido.
Ese fenómeno tiene nombre, respaldo científico reciente y…
