Por qué el mercado a veces sube con datos malos
Anatomía de la volatilidad tras los datos de empleo y cómo distinguir el reflejo inicial de la tendencia que realmente importa.
El viernes 7 de agosto, en Estado Unidos se publicó el dato de nóminas no agrícolas (NFP) de julio muy por debajo de lo esperado: −23.000 empleos frente a los +80.000 que descontaba el consenso.
Sobre el papel, una sorpresa así debería provocar una caída en los mercados. Pasó justo lo contrario: el S&P 500 subió un 0,6% ese mismo día y cerró la semana con un +3,5%, siendo la mejor semana desde abril.
En este caso, vamos a entender por qué el dato NFP de la semana pasada provoco esta reacción.
El reflejo algorítmico (los primeros minutos)
Previo al mes de julio, el mercado venía de dos meses de sorpresas positivas en el empleo.
La expectativa inicial de cada dato compara la cifra publicada contra el consenso del mercado: cuanto mayor la desviación, más brusco el movimiento algorítmico de entrada.
El cambio de mayo, junio a julio fue el más importante desde que empezó el ciclo de subidas de tipos, y ahí está la clave de todo lo que vino después.
Fuente: Trading Economics
Continúa leyendo con una prueba gratuita de 7 días
Suscríbete a TheBenchMark para seguir leyendo este post y obtener 7 días de acceso gratis al archivo completo de posts.

