El termómetro del apalancamiento en crypto
El 10 de octubre de 2025, el mercado crypto vivió uno de los mayores episodios de liquidaciones de su historia. Más de 19.000 millones de dólares en posiciones apalancadas fueron liquidados en apenas 24 horas. Bitcoin cayó con fuerza y miles de traders se vieron obligados a cerrar sus posiciones.
Pero más allá de la caída del precio, aquel episodio dejó una lección: cuando se acumula demasiado apalancamiento, un movimiento relativamente rápido puede desencadenar una cascada de liquidaciones.
Aquí es donde entra en juego el Open Interest (OI), un indicador que nos ayuda a entender cuántas posiciones siguen abiertas y cuánta exposición se está acumulando en el mercado.
¿Qué es el Open Interest?
El Open Interest mide el número de contratos de derivados que permanecen abiertos. En crypto suele expresarse en dólares y se utiliza para analizar el posicionamiento en futuros, perpetuos y opciones.
Su funcionamiento es sencillo:
Cuando se crean contratos nuevos, el OI aumenta.
Cuando se cierran contratos, el OI disminuye.
Cuando el OI se mantiene estable, puede haber mucha actividad sin que cambie significativamente el número de contratos abiertos.
Cada contrato tiene una posición larga y otra corta. Por eso, un OI creciente no significa que el mercado sea alcista. Solo indica que hay más contratos abiertos.
Tampoco debemos confundirlo con el volumen: el volumen mide cuánto se negocia durante un periodo; el OI mide cuántos contratos siguen abiertos.
La utilidad del indicador está en combinarlo con el precio para entender qué está ocurriendo detrás de cada movimiento.
Cómo interpretar el OI junto al precio
El precio nos indica hacia dónde se mueve Bitcoin. El OI nos ayuda a saber si las posiciones abiertas están aumentando o disminuyendo.
Podemos encontrar cuatro escenarios:
Un ejemplo: Bitcoin cae y el OI aumenta. Se están abriendo nuevos contratos durante el descenso, aunque no sabemos si son largos o cortos solo con ese dato.
Si después Bitcoin empieza a subir y parte de esas posiciones eran cortas, algunos traders podrían verse obligados a recomprar para cerrar. Esas compras pueden impulsar todavía más el precio y provocar un short squeeze.
La clave es no interpretar el OI de forma aislada. Para entender mejor el posicionamiento, necesitamos observar también el funding.
Funding y liquidaciones: dónde aparece el riesgo
El funding es un pago periódico entre traders de contratos perpetuos que ayuda a mantener su precio cerca del mercado spot.
Funding positivo: normalmente los largos pagan a los cortos.
Funding negativo: normalmente los cortos pagan a los largos.
¿Qué ocurre cuando el OI aumenta y el funding se vuelve muy positivo? Puede indicar que se está acumulando exposición compradora y que mantener posiciones largas resulta cada vez más costoso.
Si el precio deja de subir y empieza a caer, esos largos pueden quedar expuestos a liquidaciones.
Con funding muy negativo puede ocurrir lo contrario: si se acumulan cortos y Bitcoin empieza a subir con fuerza, sus cierres forzados pueden acelerar el movimiento alcista.
Las liquidaciones son precisamente lo que puede convertir un movimiento normal en uno mucho más violento. Cuando una posición apalancada pierde el margen necesario, el exchange puede cerrarla automáticamente. Si muchas posiciones están concentradas en niveles próximos, esos cierres pueden provocar nuevas liquidaciones en cadena.
La combinación que merece atención es un OI elevado, un funding extremo y un precio que empieza a moverse en contra de la posición dominante. No garantiza una caída ni una subida, pero puede alertarnos de un mercado vulnerable.
¿Qué debemos vigilar en Bitcoin?
Para analizar el mercado actual, no basta con comprobar si el OI está alto. Lo importante es observar cómo evoluciona y qué ocurre con el precio y el funding.
Si el OI aumenta mientras Bitcoin sube, hay más contratos abiertos acompañando el movimiento. Si aumenta durante una caída, también se están creando posiciones, pero necesitamos más información para saber hacia qué lado está entrando la exposición.
Además, conviene distinguir entre futuros, perpetuos y opciones. Cada mercado tiene sus propias características y mezclar sus cifras puede llevar a conclusiones equivocadas.
Para comparar periodos, utiliza siempre la misma fuente y el mismo tipo de contrato. Así podrás identificar cambios reales en la tendencia sin confundir diferencias entre proveedores con movimientos del mercado.
Checklist TheBMK antes de abrir una operación
Antes de utilizar apalancamiento, conviene hacerse cinco preguntas:
¿El OI está cerca de máximos recientes?
¿El funding es muy positivo o muy negativo?
¿El precio y el OI están subiendo o bajando juntos?
¿Hay posiciones que podrían verse expuestas a liquidaciones si el precio se mueve bruscamente?
¿Mi operación puede soportar un movimiento en contra sin que me liquiden?
La última pregunta es fundamental. Puedes interpretar bien el mercado y aun así perder dinero si utilizas demasiado apalancamiento.
El objetivo no es predecir cada movimiento, sino entender el riesgo que estás asumiendo y evitar que una oscilación normal termine cerrando tu posición.
Conclusión TheBMK
El Open Interest es una herramienta para entender qué hay detrás del precio. Nos permite seguir la evolución de las posiciones abiertas y detectar cuándo aumenta la exposición en el mercado.
Pero un OI elevado no significa automáticamente que vaya a producirse un crash, igual que un funding negativo no garantiza una subida.
Lo importante es analizar las piezas en conjunto: precio, OI, funding y liquidaciones. Cuanto mejor entiendas cómo interactúan, mejor podrás identificar situaciones de riesgo y gestionar tus operaciones.
El precio te dice qué está pasando. El Open Interest te ayuda a entender cuánto posicionamiento hay detrás.





