Repaso semana anterior
Fed (Reserva Federal, EE.UU.) Mantuvo los tipos sin cambios, como esperaba el mercado, pero la votación no fue unánime: 3 miembros del FOMC votaron a favor de subir tipos, señal de que dentro del comité hay preocupación por la inflación o por no enfriar demasiado pronto.
Próxima reunión: 16 de septiembre. Esa reunión llega cargada de datos intermedios clave — el NFP de este viernes y el CPI del 12 de agosto — que determinarán si esos 3 votos disidentes ganan terreno o se quedan aislados.Banco de Japón (BoJ) Mantuvo los tipos sin cambios en su reunión del 31 de julio, en medio de una fortísima especulación sobre intervención cambiaria. Y parece que no se quedó en especulación: según datos del BoJ analizados por Bloomberg, Japón habría gastado cerca de ¥8,45 billones ($53.000 millones) interviniendo el mercado esa misma noche, lo que provocó que el yen saltara de 162,80 a 157 por dólar en apenas una hora — el par venía cotizando cerca de mínimos de 40 años.
Esto es relevante porque, si se confirma, sería una de las intervenciones más agresivas de la historia reciente de Japón y podría generar más volatilidad en el USD/JPY en las próximas semanas si el yen vuelve a debilitarse.
Microsoft — resultados FY26 Q4 (trimestre cerrado a 30 de junio)
Los números fueron notablemente fuertes: ingresos de $90.000 millones (+18% interanual), con Azure superando por primera vez los $100.000 millones de ingresos anuales y creciendo un 40% en el trimestre.
El beneficio por acción fue de $4,27 (+21%). Con estos números, la acción se disparó un 15% y contagió algo de optimismo a un sector tech que venía de varias semanas de correcciones.
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Eventos de la semana
Lunes 3 de agosto — PMI Manufactura ISM
Mide la actividad del sector manufacturero de EE.UU.
El dato de junio marcó 53,3% (sexto mes consecutivo en expansión), aunque bajó 0,7 puntos frente al 54,0% de mayo.
Dentro del informe, los nuevos pedidos siguieron expandiéndose (56%) pero el índice de precios pagados cayó con fuerza, de 82,1 a 73,0 — la mayor caída mensual desde julio de 2022, señal de que las presiones de costes se están relajando. El dato de julio dirá si esa desaceleración se consolida o fue puntual.
Miércoles 5 de agosto — PMI Servicios ISM
Misma lógica pero para servicios, sector que representa entre el 70-80% del PIB y el empleo en EE.UU. (manufactura ronda el 10-11%), por lo que suele mover más al mercado.
En junio marcó 54% (24º mes consecutivo en expansión), bajando ligeramente desde el 54,5% de mayo.
Dato a destacar: el índice de empleo volvió a expansión (51,2%) tras cuatro meses en contracción, lo que contrasta con la debilidad que luego mostró el NFP de junio — dos señales del mercado laboral apuntando en direcciones distintas, algo que el dato de julio podría ayudar a aclarar.
Viernes 7 de agosto — Tasa de Desempleo + NFP
El dato que más volatilidad genera del calendario mensual.
Contexto: en junio se crearon solo 57.000 empleos (vs. 110.000-114.000 esperados), con revisión a la baja de 74.000 empleos combinados en abril y mayo.
La tasa de paro bajó a 4,2% desde 4,3%, pero por caída de la participación laboral, no por creación real de empleo — señal de enfriamiento.
El dato de julio dirá si junio fue un bache puntual o el inicio de un enfriamiento más serio, y llega en un momento especialmente sensible: junto con el CPI del 12 de agosto, forma el paquete de datos clave que la Fed usará para decidir en su reunión del 16 de septiembre.
Un NFP flojo daría argumentos a quienes ya piden bajar tipos; una sorpresa al alza reforzaría la postura de los 3 disidentes que quieren mantenerlos altos o subirlos.
Los salarios, en cambio, no dieron sorpresas: el salario medio por hora subió 3,5% interanual, en línea con lo esperado, sin señales de presión inflacionaria por el lado laboral.
Conclusiones
La Fed sigue dividida y con poco margen de maniobra: mantiene tipos en 3,50-3,75% pese a tres disidentes que piden subirlos. Julio (PMIs y NFP) va a marcar si esa división se agranda antes de la reunión del 16 de septiembre.
El mercado laboral es la pieza más débil del cuadro: junio sorprendió a la baja en creación de empleo y el “descenso” del paro escondía menos gente buscando trabajo, no más contratación. Julio es la prueba de fuego para saber si fue un bache o el inicio de algo más serio.
Fuera de EE.UU., dos frentes a vigilar: el yen, tras la mayor intervención cambiaria de la historia de Japón, y el contagio de optimismo desde Microsoft y el sector tech, que llega en pleno proceso de corrección.
Nos vemos en la próxima,
TheBenchMark.







