Nueva edición de calendario económico repleta de eventos a analizar.
Vamos allá.
Semana sin apenas ruido macro en Estados Unidos, pero eso no significa que vaya a ser tranquila. El testigo pasa a Canadá, Reino Unido, Japón y, sobre todo, al Banco Central Europeo, que se juega buena parte de su credibilidad después de la subida de junio.
Resumen de la semana pasada
Inflación en clara desaceleración: el CPI de junio cayó a 3,5% interanual, muy por debajo del 3,8% esperado y del 4,2% de mayo, con la mayor caída mensual desde abril de 2020 (-0,4%) empujada por el desplome de la gasolina. El PPI acompañó con una caída de -0,3% mensual, confirmando que la presión de precios se está enfriando.
El consumo pierde fuelle: las ventas minoristas de junio subieron solo +0,2%, por debajo del +0,3% esperado y muy lejos del +1,0% revisado de mayo. Fue una desaceleración notable tras un mes de mayo fuerte.
Debut de Warsh ante el Congreso: el nuevo presidente de la Fed compareció dos días seguidos (Cámara y Senado) en su primera testificación semestral, en un contexto de inflación aún por encima del objetivo del 2% y presión geopolítica por la guerra en Oriente Medio sobre el precio del petróleo.
Eventos de la semana
Desarrollo de los eventos
Lunes 20 julio — IPC de Canadá (junio)
Canadá abre la semana con su dato de inflación.
Mayo cerró en 3,2% interanual, el pico del año, impulsado por un salto del 33% en los precios de la gasolina tras el corte de suministro derivado del conflicto en Oriente Medio — la inflación núcleo, en cambio, se mantuvo contenida en torno al 2%, dentro del rango objetivo del Banco de Canadá.
Para junio se espera una ligera moderación hacia el 3%.
El propio Banco de Canadá ha señalado que espera que la inflación se mantenga elevada este mes antes de empezar a ceder de forma más clara camino de 2027, siempre que los precios del petróleo no vuelvan a repuntar.
Si el dato sorprende al alza, refuerza la tesis de que el banco central puede permitirse mantener la pausa actual sin urgencia por mover tipos — el mercado interpretará cualquier desviación relevante como una señal sobre cuánto margen tiene el BoC antes de septiembre.
Martes 21 julio — Tasa de desempleo en Reino Unido
El mercado laboral británico lleva meses enfriándose, y el dato de la próxima semana debería confirmarlo.
Venimos de un 4,9% en el trimestre hasta abril — tras subir 0,3 puntos interanuales — y el consenso apunta a que la tasa suba hacia el entorno del 5%.
El contexto no ayuda: las vacantes de empleo están en su nivel más bajo en varios años, y el número de jóvenes desempleados sigue aumentando interanualmente. Este dato es clave porque complica todavía más la ecuación del Banco de Inglaterra, atrapado entre un mercado laboral que se debilita — argumento para recortar tipos — y una inflación que no termina de ceder — argumento para no hacerlo.
Miércoles 22 julio — Balanza comercial de Japón + IPC de Reino Unido
Japón publica su balanza comercial de junio. El dato ajustado venía de un déficit de -90,4 mil millones de yenes, y el consenso apunta a un giro hacia un superávit cercano a los 357,8 mil millones. Un cambio de signo relevante que, de confirmarse, reflejaría cierta recuperación de las exportaciones frente a la debilidad de meses anteriores.
Reino Unido, por su parte, publica el IPC de junio. Mayo cerró en 2,8% interanual — su nivel más bajo desde marzo del año pasado —, pero el consenso espera un repunte hacia el 3,1%, en línea con lo que el propio Banco de Inglaterra ya había anticipado en abril: preveían que los efectos indirectos de la energía elevarían el IPC en torno a un tercio de punto porcentual durante el tercer trimestre.
Si se confirma esa subida, la inflación británica encadenaría un giro al alza justo antes del verano, complicando el discurso del BoE de cara a sus próximas decisiones.
Jueves 23 julio — Decisión de tipos del Banco Central Europeo
El evento de la semana. El BCE se reúne después de haber subido los tipos en junio a 2,25% — la primera subida desde 2023 —, una decisión motivada por la escalada de los precios energéticos derivada del conflicto en Oriente Medio y una inflación que el propio BCE revisó al alza, hasta un 2,6% esperado para el conjunto de 2026.
Para esta reunión, el mercado asigna en torno a un 88% de probabilidad a que el Consejo de Gobierno mantenga los tipos sin cambios, dejando que los datos del verano confirmen si la subida de junio fue suficiente.
Es, además, una reunión sin proyecciones macroeconómicas nuevas — julio es un mes sin actualización de forecasts —, lo que traslada todo el peso de la señal al comunicado y, sobre todo, a la rueda de prensa de Christine Lagarde.
Cualquier indicio de que podría venir otra subida en septiembre movería con fuerza al euro y a la renta fija europea.
Viernes 24 julio — IPC nacional de Japón
Cerramos la semana con el dato de inflación nacional de Japón, correspondiente a junio. Mayo dejó un IPC subyacente (que incluye energía pero excluye alimentos frescos) del 1,4% interanual, y la encuesta de Reuters entre economistas apunta a una aceleración hacia el 1,6% — todavía por debajo del objetivo del 2% del Banco de Japón, pero con una tendencia claramente ascendente.
El motivo es, de nuevo, la energía: el crudo más caro por el conflicto en Oriente Medio se está trasladando gradualmente a los precios japoneses. Un dato en línea o por encima de lo esperado reforzaría las expectativas de que el Banco de Japón continúe con su ciclo de subidas graduales, que los analistas sitúan en torno a una subida cada seis meses hasta alcanzar el 1,5% que consideran su tipo neutral.
Resumen de la semana en 4 puntos
Canadá abre marcando el tono: el IPC del lunes dirá si el pico de mayo (3,2%) ya quedó atrás.
Reino Unido, entre dos frentes: desempleo al alza el martes e inflación repuntando el miércoles, complican al BoE.
BCE, el evento de la semana: 88% de probabilidad de pausa el jueves; todo el peso recae en el tono de Lagarde.
Japón cierra confirmando la tendencia: la energía sigue empujando la inflación al alza en todo el planeta.
Nos veremos en la próxima,
TheBenchMark.








