Análisis Crypto: ¿Octubre será ALCISTA?
Septiembre corrige, no capitula: BTC en cuña y sobre BMSB, SMA200 semanal lejos del techo, on-chain sin euforia y la Fed girando a liquidez. Qué implica para BTC, ETH y altcoins.
Agosto dejó señales mixtas; septiembre las confirmó: retroceso en cuña descendente, soporte en la Bull Market Support Band y una SMA200 semanal aún lejos de marcar final de ciclo.
Mientras, los indicadores on-chain no muestran techo y la Fed inicia recortes: menos épica, más estructura. Aquí va la foto completa y qué mirar para el siguiente tramo.
Durante agosto, el mercado cripto mostró señales mixtas que dividieron a analistas y operadores. Bitcoin amagó con superar los máximos de julio, sugiriendo continuidad alcista; pero las mechas superiores largas y la envolvente bajista encendieron la alerta: el impulso perdía fuerza. Entonces insistimos en mirar la estructura del movimiento, no solo la dirección: ruptura débil y desaceleración en los intentos alcistas.
Semanas después, el precio confirma esa lectura. BTC ha retrocedido desde aquellos máximos y encaja en un canal descendente que se viene desarrollando con orden y sin pánico generalizado. Señal de que, por ahora, manda el enfriamiento del impulso, no la capitulación.
Las caídas diarias del 2–3 %, que en otros mercados tradicionales serían eventos graves, en el ecosistema cripto son parte de la normalidad. Lo que impacta a los inversores no es tanto la magnitud de la corrección, sino que ocurrió cuando muchos esperaban continuidad alcista inmediata. Ese contraste entre expectativas y realidad alimenta la sensación de sorpresa y, con ella, el ruido mediático.
Desde el punto de vista estructural, lo que vemos hoy no es extraordinario: es una fase correctiva típica dentro de un ciclo alcista aún en desarrollo.
El papel de la SMA200 semanal: la señal que aún no ha llegado
Uno de los argumentos centrales que compartimos a finales de agosto era que el ciclo de Bitcoin aún no había terminado. La razón principal se encuentra en la SMA200 semanal, que históricamente ha servido como referencia sólida para determinar los finales de ciclo. En cada mercado alcista anterior, el ciclo solo se ha dado por concluido cuando esta media móvil simple de 200 semanas logró situarse por encima de los máximos históricos del ciclo anterior. Esa señal, que funciona como un punto de confirmación estructural, todavía no se ha producido.
Actualmente, la SMA200 se encuentra aproximadamente un 30 % por debajo de los máximos de 2021. En otras palabras, el mercado aún no ha alcanzado el punto técnico que marcaría el final definitivo del ciclo. Por eso, incluso con la corrección actual y con el ruido bajista en redes, lo que tenemos delante no es el inicio de un mercado bajista estructural, sino un retroceso que forma parte del mismo ciclo alcista.
La cuña descendente y la zona de soportes dinámicos
Hace semanas apuntábamos que Bitcoin podría retroceder hacia la zona de los 110.000 dólares, o incluso perforarla momentáneamente, formando una cuña descendente. Ese escenario empieza a materializarse con claridad. El precio se mueve en un rango atrapado entre dos referencias dinámicas de gran importancia:
Bull Market Support Band (BMSB): combina la media exponencial de 20 semanas y la media simple de 21 semanas, y ha funcionado históricamente como soporte clave durante mercados alcistas.
Que el precio se mantenga en este rango es coherente con lo visto en ciclos anteriores. Durante los mercados alcistas de 2016–2017 y 2020–2021, Bitcoin también rompió temporalmente la BMSB, generando miedo y dudas, para después recuperar fuerza y continuar con nuevos tramos impulsivos.
Septiembre post-halving: historia que se repite
La debilidad de septiembre no es casual. En cada ciclo post-halving, el tercer trimestre ha actuado como un periodo correctivo. En 2013, 2017 y 2021, septiembre trajo caídas notables que pusieron a prueba soportes clave. En su momento, muchos interpretaron esas caídas como el inicio del fin, pero el tiempo demostró que eran fases necesarias de consolidación antes de los últimos impulsos alcistas que llevaron a nuevos máximos históricos.
Hoy estamos repitiendo este patrón. Lo que en agosto se planteaba como hipótesis —“probable corrección en septiembre como preludio de un nuevo tramo alcista”— ahora se ve en los gráficos. La acción del precio confirma que septiembre vuelve a ser el mes de ajuste dentro del ciclo, cumpliendo su reputación histórica.
Ethereum y las altcoins: correcciones dentro de una tendencia mayor
Ethereum no escapa a esta dinámica. Semanas atrás señalamos que, independientemente de si primero alcanzaba los 6.000 dólares, ETH históricamente retrocede alrededor de un 30 % cada vez que intenta superar zonas de máximos relevantes. Hoy ya acumula caídas cercanas al 20 %, y un retroceso hacia los 3.500 dólares sería totalmente consistente con ese patrón, sin invalidar su tendencia macro. De hecho, este tipo de caídas se han repetido hasta siete veces en los últimos años y siempre han servido como purga previa a un nuevo tramo alcista.
El panorama de las altcoins es igualmente revelador. Durante los últimos meses, la dominancia de Bitcoin ha caído cerca de un 13 %, señal de que capital ha fluido hacia otras criptomonedas. En periodos recientes, las altcoins incluso se comportaron mejor que Bitcoin, subiendo más en fases alcistas y resistiendo mejor en fases bajistas. Sin embargo, la historia demuestra que este tipo de impulsos relativos suelen agotarse y dar paso a un pullback.
El mercado está en punto de decisión: si las altcoins consiguen formar mínimos crecientes frente a Bitcoin y Ethereum, podríamos entrar en una nueva alt season. Si no lo logran, veremos una capitulación más amplia, limitando la rotación únicamente a Ethereum y Bitcoin como líderes del ciclo.
On-chain: un mercado equilibrado, sin señales de techo
Las métricas on-chain refuerzan esta lectura. El hashrate y la dificultad minera continúan marcando máximos, prueba de la fortaleza de la red y de la confianza de los mineros. El SOPR se mantiene cerca de 1, indicando que no hay ventas masivas en pérdidas ni euforia desmedida. Y el MVRV Z-score se encuentra en un nivel intermedio, lejos tanto de la infravaloración de 2022 como de la sobrevaloración típica de techos de ciclo. Estos indicadores, que ya se comentaban en agosto, siguen siendo válidos hoy y muestran que no estamos en un escenario de agotamiento estructural.
El trasfondo macroeconómico: de la expectativa a la realidad
En agosto, uno de los factores a vigilar era la próxima decisión de la Reserva Federal sobre los tipos de interés. Hoy ese evento ya es una realidad: la Fed recortó los tipos por primera vez en más de dos años, situándolos en el rango 4,00%–4,25%. Este cambio de política marca un punto de inflexión en el ciclo monetario. Históricamente, los primeros recortes tras un periodo prolongado de endurecimiento han servido como catalizador para los activos de riesgo, entre ellos las criptomonedas.
El efecto no es inmediato, y el mercado puede tardar semanas o meses en descontar plenamente estas condiciones más favorables. Pero la señal es clara: la liquidez empieza a volver, y con ella aumentan las probabilidades de que Bitcoin encuentre soporte en estas zonas y prepare el terreno para el siguiente tramo alcista. El S&P 500, que ha mostrado fortaleza en paralelo, puede actuar como referencia adicional: aunque no siempre correlacionan en el corto plazo, a medio y largo plazo Bitcoin tiende a alinearse con los grandes índices cuando estos entran en fases de expansión.
Perspectiva: corrección ahora, expansión después
Con todo lo anterior, la conclusión es clara. El mercado actual confirma lo anticipado semanas atrás: estamos en una fase de corrección natural, no en un final de ciclo. Bitcoin retrocede en forma de cuña, respetando soportes dinámicos históricos. Ethereum repite su patrón de caídas del 30 % previas a nuevos impulsos. Las altcoins viven un punto de inflexión entre posible alt season o capitulación. Y el trasfondo macro empieza a girar hacia un escenario de mayor liquidez que, con algo de retraso, favorecerá al sector cripto.
El final del ciclo, como insistimos entonces y reiteramos ahora, se confirmará únicamente cuando la SMA200 semanal supere los máximos históricos previos. Ese evento aún no ha ocurrido. Hasta entonces, lo que tenemos por delante son fases de purga y consolidación como la actual, incómodas en el corto plazo, pero necesarias para construir la base del próximo gran impulso alcista.
Eso es todo por hoy. ¿Ves esta fase como purga saludable o temes capitulación? Te leo.
Nos vemos en la próxima actualización con niveles y escenarios.
Alex.





