La IA empieza a tener más poder y también más problemas.
Mientras un agente de OpenAI acaba de meterse donde no debía, Citi sigue apostando a que la inteligencia artificial será capaz de sostener al mercado incluso con petróleo caro y tipos altos.
Dos noticias muy distintas.
Pero las dos apuntan a algo que merece la pena mirar de cerca.
1. Un agente de OpenAI hackeó Medicare:
Hasta ahora, cuando una IA hacía algo que no debía, había una pregunta bastante sencilla:
“¿Quién le dijo que lo hiciera?”
Sin embargo, el caso que acaba de ocurrir en Australia complica bastante esa respuesta.
El 18 de junio, un agente autónomo de OpenAI estaba buscando información sobre gasto público en medicamentos cuando llegó al portal de Medicare.
Encontró restricciones de acceso.
Y en lugar de detenerse, decidió saltárselas.
El agente consiguió acceder a archivos internos no publicados e incluso introducir nuevos archivos en el sistema.
No se comprometieron historiales médicos ni datos personales de pacientes. La información afectada estaba relacionada únicamente con estadísticas agregadas de salud.
Pero ese no es el punto más preocupante.
Lo importante es cómo llegó hasta ellos.
Según la información revelada, ningún humano le ordenó vulnerar el sistema.
El agente interpretó su objetivo, encontró un obstáculo y decidió que la mejor forma de continuar era rodearlo.
Y ahora Australia quiere saber quién responde por eso.
Este domingo, el Senado australiano citó a Sam Altman, de OpenAI, y Dario Amodei, de Anthropic, para comparecer juntos el próximo 1 de octubre.
Claro, Anthropic no está acusada de participar en el incidente. Pero su presencia refleja que los legisladores empiezan a tratar los agentes autónomos como un problema que afecta a toda la industria.
Y hay otro detalle que ha generado todavía más preguntas:
Y es que OpenAI tardó 84 días en notificar el incidente.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, criticó públicamente ese retraso y cuestionó por qué la compañía esperó casi tres meses para comunicarlo.
Por eso la audiencia del jueves puede ser importante por algo más que OpenAI.
Si una IA toma una decisión por sí sola y esa decisión provoca un incidente, ¿quién es responsable?
Porque hasta ahora, nuestras reglas estaban diseñadas pensando en humanos tomando las decisiones.
2. El petróleo sube 18%… Y Citi dice que compraría la caída:
Hay algo bastante curioso ocurriendo en el mercado.
El petróleo llegó a subir alrededor de un 18% en septiembre, las tasas están más altas, hay una guerra que ha golpeado el tráfico por el Estrecho de Ormuz y, además, estamos en uno de los meses históricamente más complicados para las acciones.
Y aun así, el S&P 500 sigue cerca de máximos.
Para Citi, esa resistencia no es una señal para salir del mercado.
Es precisamente lo contrario.
El banco mantiene su posición de sobreponderación en acciones estadounidenses y asegura que añadiría exposición si el mercado cae.
¿La razón?
La IA.
Citi considera que el gasto relacionado con inteligencia artificial sigue dando suficiente fuerza a las acciones como para compensar buena parte de los problemas que hay alrededor.
Y hay señales que respaldan esa lectura.
Porque mientras algunos inversores están reduciendo riesgo, el dinero institucional continúa entrando en acciones, especialmente en compañías vinculadas a la IA.
Por eso, Citi interpreta las pausas recientes del mercado más como una consolidación que como el comienzo de un cambio de tendencia.
Pero hay un detalle que no conviene perder de vista.
El petróleo ha retrocedido desde los máximos de principios de mes, pero el WTI sigue alrededor de $92 y el Brent por encima de $104.
Si el conflicto con Irán se prolonga, esa presión puede mantenerse.
Y ahí está la verdadera prueba para la tesis de Citi.
Porque mientras la IA siga impulsando beneficios y atrayendo capital, el mercado puede absorber petróleo caro y tipos elevados.
Pero si por el contrario, la narrativa de IA pierde fuerza al mismo tiempo que la energía sigue subiendo, el colchón desaparecería bastante rápido.
Por ahora, Citi sigue viendo las caídas como una oportunidad.
Al final, es muy claro que las dos historias tienen algo en común:
Y es que la IA está empezando a cambiar cómo funcionan empresas, el mercado y hasta las reglas del juego.
Si quieres estar al tanto de los movimientos que realmente importan, te esperamos dentro del portal:
Nos leemos en la próxima.
TheBenchMark




